Buscar
  • Itziar Fernández Cortés

En tiempos de confinamiento, comienza "terapia ilustrada"

Hola a todas y a todos,


Y es que, en estos tiempos que corren, parece que nos han dado la oportunidad de retomar todas aquellas ideas para las cuales nunca tenemos tiempo.


En mi caso, distintas compañeras me habían recomendado que unificase todas las cosas que hago en una página web. Un pequeño rincón en el ciberespacio donde encontrar todo lo que queda disperso por las redes, que a su vez me sirva como carta de presentación.


Así es como nace "terapia ilustrada".


Porque me encanta hacer terapia, especialmente con niñas, niños y adolescentes con historia de trauma.


Porque creo que andamos escasos de materiales adaptados a la infancia que nos ayuden a transmitir lo que pasa a su alrededor, sobre todo cuando duele.


Porque creo que la psicología debe ser cercana y sensible para llegar a todas partes, y eso se consigue con un lenguaje real, alejado de tecnicismos y manuales diagnósticos.


Porque ya sabemos que un hemisferio procesa mejor las palabras y otro las imágenes, y recurriendo a la "terapia ilustrada" les ayudamos a trabajar juntos fomentando la integración.


Porque los cuentos, desde tiempos inmemoriales, nos ayudan a fomentar el vínculo, nos acercan, nos calman y favorecen la comunicación disminuyendo las defensas.


Porque no soy escritora, pero escribo cuentos que me ayudan a transmitir lo que quiero decir en terapia.


Porque no soy ilustradora, pero recurro a las mejores para darle mayor intensidad al mensaje a través del color y la imagen.


Así que vamos a comenzar este blog con la imagen que he elegido para la web.


Un campo de amapolas ¿por qué? porque mi infancia está teñida de ellas. Porque es una flor salvaje y delicada, capaz de teñir de rojo desde los campos de cereales hasta las cunetas de las carreteras.


La amapola, una flor sensible, optimista y alegre.


¿Se os ocurre una flor más resiliente?


178 vistas