Terapia ilustrada

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  • Itziar Fernández Cortés

Actualizado: abr 24




Celebramos el día del libro, en casa, pero rodeadas de muchos de ellos.


Hoy más que nunca son nuestra ventana al mundo, nuestros fieles compañeros que nos ayudan a viajar con la mente, en el espacio y en el tiempo.

Nos enseñan a entender y a entendernos.


Nos alteran, nos intrigan, nos emocionan, nos calman, nos retuercen a carcajadas.


Unos nos ayudan a dormir, otros nos desvelan.


¿Habéis visto todos los tipos que hay?


Los hay altos, bajitos, finos, gruesos, llenos de color y plagados de letras.

Cuando ya los hemos leído, a veces caen en el olvido de la estantería y rara vez nos asomamos de nuevo a su interior.

En estos días donde las redes comparten hasta el infinito, llegó a mis manos (o mejor dicho, a mi teléfono móvil) un vídeo precioso de una chica que narraba una historia, a partir de diferentes títulos de las novelas que tenía por casa.


Me pareció una iniciativa preciosa, no puedo citarla, porque no se quien es, pero me he tomado la licencia de replicar y darle continuidad.

Esta es mi aportación y mi regalo en este día del libro.


¿Te animas a contar tu historia?





  • Itziar Fernández Cortés

Actualizado: abr 23

Los días de confinamiento continúan y se va haciendo cada vez más tedioso permanecer en casa poniendo a prueba nuestra creatividad y nuestra paciencia.


Desde mi rincón en el mundo pasé la primera semana intentando contribuir de alguna manera para que estos días fuesen más llevaderos para todos esos niños y niñas que tenían que afrontar el día a día sin salir.


Una idea (que me pasó por la cabeza mientras conducía al trabajo) se convirtió en texto, y tras pasar por la mente creativa de Lorena Zamora, se pudo traducir en imágenes.


Así nace "mi casa es un castillo".



A partir de ese momento, la distribución libre y la magia de internet hicieron el resto.


Muchas otras mentes que han recibido el cuento le han dado vida, adaptando el mismo al formato que consideran que puede llegar a más gente.


Así es como en tan solo un mes se ha traducido al euskera, valenciano, inglés, portugués e italiano. Además tenemos dos versiones subtituladas con pictogramas, una en español y otra en valenciano. Puedes descargar cada una de estas versiones desde la web de El Hilo Ediciones.


Gracias al ofrecimiento de personas que se han sentido con la libertad de creer y aportar su granito de arena.


También nos están llegando iniciativas de profesores y profesoras que están narrando e incluso interpretando el cuento para hacérselo llegar a su alumnado.


Que nos conste, se han realizado dos iniciativas ciudadanas que han empleado "mi casa es un castillo" como excusa para fomentar la participación de los niños y niñas de sus municipios: "cuentos desde el balcón" en Haro, la Rioja; y la Comisión de Participación Infantil y Adolescente de Alcalá de Henares con la iniciativa #yotambiencuento donde participaron 73 chicos y chicas.


Este confinamiento nos puede servir para muchas cosas o para ninguna, pero no podemos negar que nos ha dado un puñetazo en el estómago que nos ha obligado a reflexionar sobre nuestra propia vulnerabilidad y la insignificancia de todo lo que hacemos para llegar a fin de mes.


Sin embargo, experiencias como esta, nos transmiten todo lo contrario... ese efecto bola de nieve donde cada uno y cada una tenemos mucho que aportar con poquito que hagamos... yo lo escribo, tu lo ilustras, él lo maqueta, tu lo traduces, ella lo interpreta, ellos y ellas lo cuentan...


Todos y todas contamos.


Así que gracias... a todas las personas que siguen creyendo y creando.


Y ánimo... porque las calles seguirán siendo nuestras algún día.

  • Itziar Fernández Cortés

Hola a todas y a todos,


Y es que, en estos tiempos que corren, parece que nos han dado la oportunidad de retomar todas aquellas ideas para las cuales nunca tenemos tiempo.


En mi caso, distintas compañeras me habían recomendado que unificase todas las cosas que hago en una página web. Un pequeño rincón en el ciberespacio donde encontrar todo lo que queda disperso por las redes, que a su vez me sirva como carta de presentación.


Así es como nace "terapia ilustrada".


Porque me encanta hacer terapia, especialmente con niñas, niños y adolescentes con historia de trauma.


Porque creo que andamos escasos de materiales adaptados a la infancia que nos ayuden a transmitir lo que pasa a su alrededor, sobre todo cuando duele.


Porque creo que la psicología debe ser cercana y sensible para llegar a todas partes, y eso se consigue con un lenguaje real, alejado de tecnicismos y manuales diagnósticos.


Porque ya sabemos que un hemisferio procesa mejor las palabras y otro las imágenes, y recurriendo a la "terapia ilustrada" les ayudamos a trabajar juntos fomentando la integración.


Porque los cuentos, desde tiempos inmemoriales, nos ayudan a fomentar el vínculo, nos acercan, nos calman y favorecen la comunicación disminuyendo las defensas.


Porque no soy escritora, pero escribo cuentos que me ayudan a transmitir lo que quiero decir en terapia.


Porque no soy ilustradora, pero recurro a las mejores para darle mayor intensidad al mensaje a través del color y la imagen.


Así que vamos a comenzar este blog con la imagen que he elegido para la web.


Un campo de amapolas ¿por qué? porque mi infancia está teñida de ellas. Porque es una flor salvaje y delicada, capaz de teñir de rojo desde los campos de cereales hasta las cunetas de las carreteras.


La amapola, una flor sensible, optimista y alegre.


¿Se os ocurre una flor más resiliente?